Por ejemplo, los órganos de nuestro cuerpo físico están formados por células, que, en última instancia, están compuestas de átomos. En un campo de fútbol con un alfiler clavado en el centro, la cabeza del alfiler sería el núcleo del átomo y los bordes del campo la distancia a la que está girando la nube de electrones. Por lo tanto, aquello que percibimos como un cuerpo sólido no es tan sólido. Nuestro cuerpo físico está formado por un 99,999% de espacio vacío, y solamente 0,001% de materia; aunque este último porcentaje, según la Física Cuántica, es también espacio vacío
“Cada átomo en tu cuerpo viene de una estrella que ha explotado. Y los átomos de tu mano izquierda probablemente vienen de una estrella diferente a los de tu mano derecha. Realmente es la cosa mas poética que sé de la física: Eres completamente polvo de estrellas. No podrías estar aquí si las estrellas no hubiesen explotado, porque los elementos -el carbón, nitrógeno, oxígeno, hierro, todas las cosas que importan para la evolución y para la vida - no fueron creados en el principio de los tiempos. Fueron creados en los hornos nucleares de las estrellas, y la única manera de que terminaran en tu cuerpo es si esas estrellas fueron lo suficientemente amables para explotar. Así que, olvida a Jesús. Las estrellas murieron para que tú puedas estar hoy aquí.”